Palabras: Mari hermosa,
La vida tiene formas muy curiosas de unir a las personas… y la nuestra definitivamente empezó de una manera inesperada, hasta chistosa. Nunca imaginé que alguien que al principio no me cayó tan bien terminaría convirtiéndose en alguien tan importante en mi vida.
Te conocí en el hospital, en una etapa donde ambas estábamos creciendo, aprendiendo y viviendo tantas cosas. Y sin darnos cuenta, entre guardias, risas, fiestas, lágrimas y momentos compartidos, construimos algo muy valioso. Fuiste esa persona con la que podía ser yo sin filtros, con la que podía reír hasta llorar y también llorar sin sentirme sola.
Recuerdo perfectamente cuando me escribiste toda emocionada para contarme de Miguel, querías que lo conociera, querías compartir tu felicidad… y desde ese momento supe que algo especial estaba pasando en tu vida. Me contaron su historia, y se sentía diferente, se sentía real.
El día que me enteré que te pidió ser su esposa, lloré… pero lloré de felicidad. Porque pocas veces en la vida uno tiene la certeza de que alguien encontró a su verdadero amor, y yo sé, con el corazón, que tú lo encontraste.
Tal vez no he tenido la oportunidad de conocerlo tanto como quisiera, pero hay algo que sí sé: te hace feliz. Y eso, para mí, lo es todo. Porque tú mereces un amor bonito, un amor tranquilo, un amor que te cuide y te haga brillar.
Pronto empezará una nueva etapa, solo deseo que la vida les regale más risas que lágrimas, más abrazos que despedidas, más complicidad que dudas. Que nunca dejen de elegirse, incluso en los días difíciles. Y que siempre recuerden por qué empezó todo.
Mari, gracias por llegar a mi vida de la forma más inesperada y quedarte de la manera más hermosa.
Te quiero muchísimo, y hoy celebro tu amor con todo mi corazón.
Felicidades a los dos 💐✨